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30 ene. 2014

Traducciones r-ancias

En español, la forma de obtener sustantivos abstractos a partir de verbos es mediante la adición de la terminación -ncia. La vocal que precede a esta n depende de la terminación del adjetivo o del verbo del que deriva el adjetivo.

Así, se añade -ancia cuando el adjetivo acaba en -ante, o el verbo acaba en -ar. Por ejemplo,

  • extravagante/extravagancia (extravagance)
  • reactante/reactancia (reactance)
  • importar/importante/importancia (importance)
  • capacitar/capacitancia (capacitance)
  • resonar/resonante/resonancia (resonance)


En cambio, se añade -encia cuando el adjetivo acaba en -ente/-iente o el verbo acaba en -er/-ir, como por ejemplo en

  • eficiente/eficiencia (efficiency)
  • depender/dependiente/dependencia (dependance)
  • creer/creyente/creencia (credence)
  • asistir/asistente/asistencia (asistance)
  • sugerir/sugerente/sugerencia (suggestion)
  • insistir/insistente/insistencia (insistence)
  • sobrevivir/superviviente/supervivencia (survival)
El problema llega cuando el inglés, para hacer lo mismo, utiliza unos criterios distintos al español para usar la terminación -ance, -ancy o -ence, con lo que estamos empezando a acumular un montón de casos en los que, pudiendo seguir las reglas anteriores, se han convertido en excepciones a la regla. Aquí os dejo algunos casos:
  • absorber: debería sustantivarse como absorbencia, pero como en inglés es absorbance, se ha acabado imponiendo absorbancia.
  • transmitir: aunque debería ser transmitencia, la presión del inglés transmittance nos ha impuesto la irregularidad transmitancia.
  • conducir: según lo visto, debería ser conducencia, pero dado que en inglés es conductance, acabamos usando conductancia.
  • variar: aunque debería ser variancia, los estadísticos siempre usarán varianza por la presión de variance.
  • dormir: es un caso irregular, dado que del adjetivo durmiente debemos derivar durmencia, o si aceptamos el arcaicismo dormiente, dormencia, pero como en inglés es dormancy, entonces los científicos usamos el calco dormancia

¿Conocéis más?

22 ene. 2014

Antes ritífoba que carcinófoba

La ritifobia no es el miedo a los ritos, sino el temor extremo y paralizante a tener arrugas en el rostro. Pero lo que realmente resulta preocupante es que un estudio realizado por dermatólogos de la Escuela de Medicina de la Universidad Northwestern y publicado en Archives of Dermatology en 2010 indique que las jóvenes se preocupen más por las arrugas que por el cáncer de piel. Hasta Time se hizo eco de la noticia. ¿Será porque la carcinofobia/cancerofobia/oncofobia es menos frecuente que la ritifobia? ¿O será porque valoramos más el aspecto que la salud?

16 ene. 2014

Antonimia Fraguada sin Forges (esquizofrenias del lenguaje)

Es español tenemos homonimia y polisemia para una sola palabra, pero es mucho menos frecuente encontrarse con la antonimia en la propia palabra. Los ejemplos más flagrantes son:

nimio, mia
1. adj. Dicho generalmente de algo no material: Insignificante, sin importancia.
2. adj. Dicho generalmente de algo no material: Excesivo, exagerado.
(¿os habéis fijado que hasta la RAE ya usa «no material» en lugar de «inmaterial»?)

huésped, da
1. m. y f. Persona alojada en casa ajena.
2. m. y f. Persona alojada en un establecimiento de hostelería.
4. m. p. us. Mesonero o amo de posada.
5. m. p. us. Persona que hospeda en su casa a otra.
(esta se lleva la palma, con dos antonimias: 1 con 5 y 2 con 4)

Y si consideramos que cuando uno se pone nervioso, los músculos se ponen en tensión, también podríamos considerar la siguiente:

enervar
1. tr. Debilitar, quitar las fuerzas. U. t. c. prnl.
3. tr. Poner nervioso. U. t. c. prnl.

10 ene. 2014

La perniosis no es perni-ciosa

La perniosis no tiene nada de pernicioso, según algún profano podría interpretar por el nombre. Por el sufijo -osis, alguno ya habrá deducido que es una enfermedad, y se le despejarán todas las dudas cuando sepa que se refiere a los sabañones. El término perniosis deriva del pernio que contiene otro de sus sinónimos, el eritema pernio.

7 ene. 2014

De la farmacogenética a la farmacogenómica

La medicina personalizada está muy ligadas a la farmacogenómica y
a la farmacogenética, dos palabras que a unos usan como sinónimos y otros las diferencian con claridad.

Desde que Vogel la nombrara por primera vez en 1959, todos los científicos coinciden en que la farmacogenética (pharmacogenetics; del griego φάρμακον [fármaco, medicamento] y γεννητικός [estudio de 'lo que genera']) se dedica al estudio del efecto que la variabilidad genética de un conjunto pequeño de genes tiene sobre la respuesta a los fármacos. Estos genes suelen pertenecer a las vías metabólicas que afectan a la degradación de los fármacos. Los estudios farmacogenéticos permiten determinar, por la coexistencia de las variantes genéticas, qué tratamiento tendrá más éxito sobre un paciente, y qué dosis le resultará más beneficiosa. En principio no está enfocada al desarrollo de nuevos fármacos

En cambio, no está tan claro con respecto a la farmacogenómica (pharmacogenomics; del griego φάρμακον [fármaco, medicamento] y del alemán genom + inglés ics [ciencia que estudia el genoma]).  Los que la consideran equivalente defienden que no es más que una farmacogenética en la que se utilizan las modernas técnicas de la genómica, por lo que simplemente es capaz de mirar todo el genoma en lugar de unos pocos genes. Sin embargo, los que consideran que no son equivalentes defienden que la farmacogenómica ofrece una visión integral del genoma para descubrir las bases moleculares de las enfermedades, con lo que se puede deducir el mejor tratamiento personalizado, pero también posibilita el diseño de nuevos tratamientos y de nuevos fármacos

¿Os parece una diferencia sutil o justificada? Soy todo orejas

3 ene. 2014

Los esquiroles son ardillas

En el número 11 de La Marea viene la historia de por qué utilizamos en castellano la palabra catalana esquirol (que significa 'ardilla') para referirnos a lo que llaman rompehuelgas en muchos países de habla hispana, y que también se utilizaba en España hasta finales del siglo XIX.

Resulta que en el siglo XIV, entre Vic y Olot (sí, en Cataluña), había una masía que funcionaba de hostal y escribanía, y cuya mascota era una ardilla (esquirol). Con los siglos, la masía se convirtió en un poblado que denominaban L'Esquirol. Aunque la llegada de una iglesia cambió el nombre del pueblo a Santa María de Corcó, a sus habitantes les seguían llamando esquiroles por aquella mascota.

Durante una huelga del sector textil de la zona de Manlleu entre 1901 y 1902, los que habían sido peleteros en L'Esquirol, y que se habían quedado en paro por la industrialización (la mayoría de la población), fueron contratados para suplir a los obreros en huelga. En los periódicos catalanes pasó entonces a utilizarse el término esquirol para referirse despectivamente a los habitantes de Santa María de Corcó que ocuparon el puesto de los obreros en las fábricas. Y de aquí para referirse a quienes se negaban a hacer huelga o sustituían a los obreros que sí la hacían.

El idioma es un pañuelo, y las palabras son los mocos.